En la entrada pasada, donde publiqué mi trabajo de investigación de Filosofía; mencioné que nunca me habían gustado las contradicciones, sobre todo si no se podía declarar una como verdadera. La maestra estuvo haciendo mucho énfasis en la palabra “paradoja”, pero yo no tenía un concepto claro sobre su significado; pensaba que era algo así como algo que no tiene solución porque es muy complicado y pues, de alguna forma, es verdad.

Una paradoja es una contradicción entre dos situaciones que no sólo son diferentes, peor aún, son opuestas. Dos situaciones que no deberían poder convivir, pero que aparecen en varias ocasiones antes de llegar a una solución. Un ejemplo es esa pregunta que aparece en todos lados: ¿qué fue primero: el huevo o la gallina?. Mi maestra de biología decía que el huevo, porque es la célula, lo inicial, lo que va de pequeño a grande (sin embargo, bien pudo ser otra ave que estuviera evolucionando en gallina o una célula que se reprodujera hasta formar la gallina sin la necesidad de un huevo); alguien con dogmas religiosos muy marcados diría que la gallina, pues Dios creó todo tal cual es (pero quedaría poco claro si Dios creó un huevo en lugar de una gallina).

Se puede observar que ninguno de los lados tiene la razón al encontrar su propia solución para una contradicción como esta. Justo ahora estoy recordando, que esto es como un sistema de fuerzas. En un sistema de fuerzas, cuando se encuentran dos vectores (fuerzas) que tienen la misma dirección y magnitud, pero sentido contrario (opuestas), el sistema entra en “equilibrio”, esto significaría que se aplican dos fuerzas igual de grandes y en una posición simétrica con respecto a un objeto, pero de manera opuesta, haciendo que el objeto permanezca en “reposo”, es decir, que no se mueva.

Si pensamos en ambas situaciones, una paradoja es lo mismo. Son dos situaciones opuestas encontradas en dos puntos, simétricos el uno del otro, que hacen que no exista una respuesta, que el problema no avance a una solución, que no haya movilidad: que exista el equilibrio. Probablemente nunca se pueda definir si fue primero el huevo o la gallina, chocan dos ideas igual de probables y que son opuestas; hay reposo, no avance. Si pudiéramos encontrar una respuesta que fuera más sólida que la otra, entonces una de las situaciones (fuerzas) crecería y comenzaría a empujar a la otra, comenzaría a generar una solución.

En fin. Las paradojas son muy usadas por los filósofos, según leí en wikipedia (algo que parece lógico, pues les gusta complicar su existencia, más de lo que ya es); algo que en lugar de generar avance, genera retroceso, pues crea dudas y controversias sin solución. Sin embargo, las paradojas también han generado lo que los científicos llamarían “avance”, porque un científico dedica su vida al descubrimiento y a lo novedoso, por tanto, si aparece algo nuevo, hay avance (cosa que no necesariamente es verdad; como el descubrimiento de la bomba atómica, que no ha generado más avance que el petróleo ya que contamina igual o peor y sólo produce energía, lo que permite a los humanos seguir generando objetitos autodestructivos como los “gadgets” electrónicos).

 

La ciencia, el gran avance...

Aquí hay una paradoja. ¿Será la ciencia, en realidad, avance? Seguro que si mis compañeros leyeran esto explotarían desde las entrañas y me considerarían un tarado por siquiera preguntarlo. La ciencia trae facilidad, comodidad, nuevos horizontes que cruzar y un montón de posibilidades nuevas para diseñar más cosas que antes. Pero, también podríamos pensar que la ciencia trae caos, ambición, inutilidad del hombre y el deseo interminable de poseer, de tener poder (el conocimiento es poder, es más fuerte que cualquier arma… no por nada muere gente que “sabe” cosas que “no debería saber”).

Las falsas creencias son la causa de todo esto, es decir, por supuesto que una de ambas [situaciones de la paradoja] debe ser falsa, por lo menos en su conclusión. Pero como no somos capaces de determinar cuál, las aceptamos como verdaderas (al menos la gente prudente lo haría). Y de aquí viene la situación de la dualidad. Es la forma en que podríamos explicar las paradojas que, en el nivel que tenemos, no podemos explicar con veracidad; mejor aceptamos ambas como parte de la unidad. La ciencia genera avance y retroceso, la gallina y el huevo aparecieron ambos, incluso si fue primero la gallina (que como pone huevos, significa que los tiene dentro) y el huevo (que dentro debía tener una gallina).

 

¿Quién "llegó" primero: el huevo o la gallina?

¿Conoces alguna paradoja distinta? ¿Has encontrado alguna paradoja (por absurda que creas que sea) en tu vida? Cuéntala, déjala en un comentario. Platica conmigo sobre tus descubrimientos y dudas. También me puedes enviar un correo a gibalgo@gmail.com. Espero que hayas disfrutado la entrada y te haya puesto de cabeza las cosas, siempre que se escombra el cuarto, aparecen cosas que creíamos extintas o que no habíamos visto nunca. Disfruta de la vida y hasta la próxima!

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