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Los seres vivos que habitan este planeta se desarrollan de formas tan similares como diferentes. Todo en este planeta ha provenido, probablemente, de un origen similar y universal. Esto me lleva a pensar que existen necesidades, deseos, gusto e ideas universales que prevalecen en nuestro subconsciente. ¿Alguna vez haz hecho una prueba HTP de psicología?, muy probablemente sí; consiste en dibujar tres cosas: una casa (H = House), un árbol (T = Tree) y una persona (P = Person). Es casi por ley que cuando se va a una cita con un psicólogo por primera vez, el paciente reciba esta prueba; su función es bastante básica: da una descripción muy detallada pero no del todo acertada sobre él… es como una prueba introductora que utilizan los psicólogos para tentar el camino a desarrollar con el paciente.

¿Por qué funcionan?. La mentalidad de las personas es increíblemente variada. Existen tantos gustos como combinaciones de colores, sabores, olores, sonidos y texturas hay en el ambiente. A muchos les gusta el color azul, a unos menos les gusta tanto el color azul, como el sabor dulce del refresco y la textura suave de las manos de una mujer; pero sólo a mí me gusta todo eso y el enorme repertorio de sensaciones agradables que no les podría listar y que me hacen único. Si somos tan diferentes, ¿por qué una prueba puede describirnos a todos?.

Esto tiene poco sentido si se analiza con superficialidad, trata de pensar un poco en lo certera de esa pregunta. La prueba HTP, probablemente haya sido un simple descubrimiento de un punto de convergencia universal. Así podría llamarlos yo. Otro punto de convergencia universal es esa atracción por el placer y la repulsión por el dolor. Todos odiamos el dolor y amamos el placer, es lo normal; nadie espera sentir dolor en su vida. Ni siquiera los masoquistas, ya que estos disfrutan con lo que comúnmente llamamos “dolor” y quizá sufran con lo que entendemos por “placer”. Somos tan diferentes que disfrutamos y detestamos cosas distintas, pero tan parecidos que nos gustan las mismas situaciones.

Hay quienes creen que el universo entero proviene de un origen común: el Big Bang

Esto puede sonar un poco trivial. Hablando sobre la familia, me doy cuenta de que como grupo social, es imprescindible. Todos necesitamos de una familia para poder vivir. Tanto la necesitamos que si nacemos huérfanos, esperamos con ansias la adopción; que si nos hemos separado del núcleo familiar por primera vez, estamos a la espera de formar una nueva familia.

En este último ejemplo ocurren cosas bastante curiosas. Hay quienes creen que formarán una familia a través de una relación sólida. Hay otros que, habiendo tenido un pasado complicado con familias disfuncionales; esperan encontrar una familia en una gran cantidad de parejas, esperando tener algo intenso con todas pero nada firme con ninguna. Existen también los que creen que no necesitan una familia, pero terminan por doblegarse o sufrir por siempre; no es nada fácil encontrar a una persona que se haga vieja y feliz sin haber disfrutado del calor familiar en sus últimos años.

La familia es un punto de convergencia universal, es un deseo que todos tenemos, es un sueño al que todos aspiramos, aunque sea desde diferentes perspectivas. La familia también  una necesidad. Todos hemos sentido hambre alguna vez; es desagradable, cuando tenemos una necesidad insatisfecha sufrimos; al tener hambre, nos sentimos incómodos y enfocamos nuestra atención en satisfacerla. Una vez que hemos comido, sentimos placer; el placer de un buen plato de comida nos parece incomparable. Lo mismo ocurre con la familia. Cuando tenemos problemas con nuestros padres, hermanos o hijos, tendemos a caer en círculos de ansiedad y estrés que nos llevan a sentirnos terrible; sin embargo, cuando la felicidad aparece, nos sentimos relajados, tranquilos y aliviados, estamos felices y satisfechos, sentimos placer.

 a la familia.”]Todo indica que la familia es necesaria para vivir, pero quizá esto ya lo sabías; de alguna manera, lo sabemos todos. El objetivo de contarte esto es que busques estar en paz con tu familia. No hablo de soportar hasta la muerte o de aguantar insolencias, simplemente de tolerar y ser prudente con la familia; ya que, de estar en problemas con ellos, tendrás problemas por todos lados. Busca aceptar a tu familia sin importar cuan defectuosa sea; busca proteger y amar a tu familia, así mantendrás a salvo tu corazón y tu hogar, y busca tolerarlos, ellos también te aguantan a ti, no te quieras sentir tan perfecto.

Ese es el único consejo que te ofrezco hoy, sencillo y complejo a la vez. Te doy conocimiento, información y un consejo, ¿no es esto una clase de escuela?. Eso busco, enseñarte algo para que lo pongas en práctica, pero no sólo decirte qué hacer, sino por qué hacerlo… de esta forma, podrás sacar tus propias conclusiones. Espero tus comentarios… saludos!

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Saludos. Decidí esperar un par de días tras la publicación del vídeo sobre sobre los amigos para hacer esta entrada. Hoy en la mañana leí un comentario bastante chido. Guillermemo me platicaba sobre sus ideas acerca del concepto de “amigo” y la diferencia entre las verdaderas amistades y las superficiales; además, hizo una crítica sobre la organización de mis entradas. Creo que todos estarán de acuerdo con él (al igual que yo) en que escribo lluvias de ideas sin un orden demasiado claro.

Un párrafo más al respecto. No es muy mi estilo hacer organizaciones sobre lo que descubro en mis observaciones y análisis sobre la vida y demás, pero eso no significa que deba ser tan aleatorio. Les comento esto porque quiero que entiendan y tengan claro que mis entradas serán siempre un tanto espontáneas, porque creo que esa es la gran magia del blog, el hecho de que no sea tan concreta. Con esto no espero que absorban mi idea al cien por ciento, sino que tengan en cuenta información nueva que les mando para que obtengan sus propias conclusiones. Ahora sí, la entrada.

Los núcleos familiares comprenden a los padres y los hijos. Estos son la base de cada familia, ya que sin ellos estaría incompleta. No obstante, esto no significa que tales grupos se limiten a esos miembros. Los integrantes son variados y abundan muchísimo; de hecho, si se analizara un árbol genealógico hasta Jesús, veríamos que todos somos familiares. Sin embargo, conforme la descendencia crece y la ascendencia se pierde, estos lazos se debilitan.

Encima de los padres, existen más padres y debajo de los hijos, hay más hijos. el ciclo tiende a ser infinito (aunque hay personas que nunca tienen hijos). Hoy les hablaré sobre esos que están encima y debajo, la parte del pan que nadie quiere (las tapas), el viejo y el nuevo, la muerte y la vida. Hoy avanzamos más allá de los hijos y más allá de los padres para ver lo que ocurre entre los nietos y los abuelos.

Abuelo es una palabra que rápidamente dirige nuestra imaginación hacia algo viejo, cansado, arrugado y cercano a la muerte. Los abuelos representan un pilar frágil en fortaleza, pero sólido en sabiduría. Es difícil ganarle al abuelo en el dominó o en las pláticas largas sobre las personas, es difícil ganarles a saber cuándo va a llover o cuando alguien tiene fiebre. Los abuelos tienden a cargar conocimientos variados sobre la vida, no sólo los especializados en su trabajo o sus intereses. Al abuelo le preguntas sobre las calles, las medicinas, la cocina, las noticias, etc. Esas personas saben más de convivencia que nadie porque lo han vivido, no porque lo estudien como los psicólogos o pedagogos. Siempre tendrán más experiencia.

El viejo campesino sabe más del cielo que cualquier universitario citadino, pues lo aprecia con todas sus luces, sin luz sobre la tierra.

Por el lado contrario, los nietos, son la novedad. Representan al ingenuo que cree poder sólo contra el mundo, pero que termina aprendiendo del abuelo más de lo que a su pequeña soberbia le gustaría. Para los abuelos, los nietos suelen ser una segunda oportunidad de brindar amor y enseñanzas a un ser nuevo, ya que con sus hijos cometieron bastantes errores debido a su inexperiencia durante su juventud. Ahora que se saben viejos, se sienten más capaces de remediar sus errores haciendo bien las cosas con un nuevo ser con el que comparten lazos fuertes también.

Para el núcleo familiar, un abuelo es el núcleo abandonado, la parte que se ha deteriorado y que comienza a abandonarse (aún cuando viven dentro de la misma casa); por el contrario los nietos significan un núcleo nuevo, un nuevo ciclo de vida que continuará de forma sucesiva por la eternidad.

Aquellos hijos que ahora se convirtieron en padres, comenzarán a preocuparse más por sus hijos que por ellos mismos, e incluso más que por sus padres. Ahora la atención se retira del abuelo y pasa al nieto. Es el ciclo que está rompiéndose para enlazarse por debajo de nuevo, se olvidan de los viejos y empiezan a conocer a los nuevos. Es la vida que hace su aparición dentro de las familias.

El ciclo de la vida de un empresario promedio, hoy en día

Muchas veces, en este caos, los abuelos llegan a entrar en un estado de amargura, ya que tienen poco que hacer, mucho que decir y nadie que los atienda. En estas situaciones, llegan a tener envidia de los nietos, que resultan ser la causa de su rechazo, ya que al aparecer un nuevo miembro, se olvida al viejo y se le destierra del núcleo para formar uno nuevo. Habiendo expulsado a un miembro, el nieto puede llegar a sentir soberbia, su poder sobre los abuelos es grande. Los padres que confían ciegamente en un ser nuevo y desconfían plenamente de los abuelos (por haber cometido errores durante su crianza) le dan mayor prioridad al nieto y le generan una ventaja muy grande por encima de sus abuelos.

Obviamente, estas son idealizaciones medias bizarras, las palabras no me alcanzan para una realidad tan compleja llena de posibilidades variadas y vidas distintas. Sin embargo, a veces tener una visión lejana sobre el océano te permite conocer un poco más la playa que pisas todos los días. Espero que hayas obtenido algo de la entrada y que saques tus propias conclusiones. Si te pareció mejor organizado o igual que siempre, dímelo; chíngame para que haga mejor las cosas, todo el tiempo 😀 Te mando un saludote, nos vemos!

Saludos. Esta entrada puedes considerarla como la quinta y última del maratón del puente por el día de muertos. A pesar de que debía estar disponible ayer, no la hice porque la tarea me consumió. Sin embargo, aquí está, sólo un día de retraso; el video, probablemente para mañana!

En la entrada anterior les platiqué sobre los hermanos, seres consanguíneos que comparten padre, madre o ambos. En las dos entradas anteriores a esa les hablé sobre los padres, los dirigentes del núcleo familiar. Y en los tiempos más lejanos, en la anterior a esas dos hablé de los hijos, el fruto de una familia. Como es bueno mezclar los diferentes conocimientos obtenidos, hoy mezclaré los temas de esas cuatro entradas para platicarles sobre un miembro más de la familia: el hijo del hermano del padre o de la madre.

Primo!!

Un primo es un “casi hermano”. Los primos comparten lazos sanguíneos entre sí, lo que los distancia de ser amigos, pero no son tan sólidos, lo que los distancia de ser hermanos. Debido a esto es que son tomados por separado. Un primo se caracteriza por estar ahí para los juegos y no para las discusiones, para la amistad, pero no para la relación. Es decir, un primo es como un amigo que comparte lazos sanguíneos contigo.

Diferenciar un primo de un hermano es difícil cuando se les ve a la cara; tú simplemente dirás que son tus familiares, probablemente los ves como hermanos a ambos. Sin embargo, la posición de un hermano es mucho más cercana; la convivencia que se tiene con los primos es generalmente menor. Esto significa que un hermano te podrá dar mucho más apoyo que un primo (recuerda: esta posición es meramente idealista).

Los primos generalmente los recuerdas como amigos-familiares; personas con las que juegas, te diviertes y aprendes un montón de cosas. Es difícil encontrar responsabilidades entre primos (a diferencia de los hermanos, que deben protegerse el uno al otro), esto facilita una relación bastante liviana, muy relajada y despreocupada, sin obligaciones impuestas por los padres. Las reglas entre primos se reducen a una: divertirse.

Recuerda, la mejor forma de divertirse entre primos es con alcohol!

La relación que hay entre ellos es bastante inestable. Debido a que no son lazos definitivos como en el caso de los hermanos, pero tampoco lazos frágiles como en el caso de los amigos; hay bastante inestabilidad en la convivencia entre primos. A veces hay pleitos que llevan a dejarse de hablar o perder la convivencia por completo, sin embargo; tarde o temprano regresan, debido a que viven dentro de una misma familia (aunque no pertenezcan al mismo núcleo); la sangre siempre te llama, y te lleva por el camino de la convivencia.

Debido a que los primos no pertenecen al núcleo familiar, no son una figura indispensable dentro de la familia base, pero sí representan un agente de equilibrio dentro de toda la familia en general. Es decir que no necesitas tener primos para desarrollarte con plenitud, pero sí favorecen mucho tu desempeño como individuo, como persona. Dentro del grupo, los primos cumplen una postura muy cómoda, porque su función es relajar todo el sistema.

Estos semi-hermanos se encargan de liberar tensiones y energías pesadas dentro de los grupos familiares. Cuando recurres a un primo es generalmente para fugarte un poco, en ese momento estás liberando presiones internas que pudieron ser provocadas por tu familia o que podrías llevar desde el exterior hacia tu núcleo familiar.

Por ejemplo. Cuando los padres se pelean, a veces uno de los hermanos es demasiado escéptico o muy rebelde y el que no lo es, almacena las tensiones del conflicto familiar. Una forma muy efectiva de liberar ese estrés es recurrir a un primo; entre los primos hay confianza porque comparten lazos sanguíneos, así que uno se puede desahogar con el otro, sin embargo; como no pertenecen al mismo núcleo familiar, es muy difícil que se identifiquen con los problemas del otro (respecto a su núcleo familiar). Lo que quiero decir es que tu primo te ayudará a desahogarte porque confías en él y, además, porque no va a guardar el mismo estrés que tú estás transmitiendo, no le afectará tanto el problema de tus padres.

Esta postura es importantístima. Los primos cumplen una función bastante favorecedora dentro de un grupo familiar. Mientras más primos mejor, así se tiene siempre alguien a quién contar cada problema diferente, alguien con quién practicar una actividad diferente, un ensayo más de la convivencia con personas distintas. Como puedes notar, un primo no es indispensable, pero siempre es un gran alivio tenerlos cerca, te hacen más feliz.

Pues bien, hasta aquí con esta entrada. En comparación con las demás esta es algo corta, pero sobre los primos no se puede decir mucho más que lo que he mencionado. Su función crucial dentro de la familia: fuga de tensiones, relajantes. Con respecto al videovlog… bueno… les daré un video doble de nuevo, pues creo que es lo más prudente, espero lo disfruten. Que no se te olvide el concurso, ya pronto daré por terminado ese asunto! Contáctame en donde quieras:

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Saludos. He terminado de platicarles acerca del núcleo familiar: hijo, madre y padre. La forma más básica de una familia consiste en estos tres miembros. Cada uno representa algo distinto, sea la esperanza y el futuro, la protección y educación emocional o la fortaleza y el sustento social; todos tienen un papel indispensable en todas las familias y todos deben coexistir para mantener el equilibrio. Sin embargo, una familia de tres miembros es de novela, la realidad muestra los lazos mucho más largos, llenos de nudos y partes delgadas o gruesas.

Hablar del hijo en la familia es bastante sencillo, es una conversación unidireccional: todo recae en el recién nacido, sin embargo; cuando los padres lo deciden o su destino los lleva a tener un hijo más, toda la situación cambia y se hace un remolino vertiginoso e impredecible que complica la situación increíblemente. La llegada de un segundo hijo, del hermano, hace que una relación familiar de tres miembros se ponga “patas arriba”.

!Ash... mamá, regrésalo por donde llegó!

El primogénito había cargado con todas las deudas de la familia, sus expectativas y deseos, pero cuando llega su hermano… ¿qué ocurre?. Las situaciones son extremadamente variadas. Un hermano le complica la vida al primogénito siempre. Las tareas del hogar cambian, porque ahora la atención se desvía hacia otro ser más pequeño, los deseos se bifurcan y se vuelven distintos, las expectativas comienzan a variar y se crea una sopa de letras llena de pasta de incertidumbre. El primogénito, que de por sí no tenía ni idea de lo que pasaba a su alrededor, ahora que tiene un hermano es peor porque su vida da un giro drástico, se marea.

Por su parte, el hermano es nuevo, no conoce la situación; él se adaptará de manera sencilla a todo, porque para él el cambio no existe, a penas va a empezar a comportarse de determinada manera. Le enseñan a tener un hermano mayor que le cuidará a veces y le enseñará cosas, le enseñan a recibir obsequios y cariño, independientemente de la presencia de su hermano. Mientras tanto, el primogénito pierde atención y va aprendiendo que su hermano menor debe tener más atención sólo por ser más pequeño, merece más que él sólo por eso. En ese momento, uno se vuelve trabajador y el otro mimado, uno lucha por conseguir sus objetivos y el otro mueve el ambiente para que los demás hagan su trabajo.

Para los padres, ambos hijos son importantes, les amarán por igual en la mayoría de los casos, no obstante; su trato será diferente para cada uno, sobre todo por parte del padre. La madre sabe que ambos hijos requieren atención, así que intentará dárselas por igual, aún cuando su corazón le indique que el menor la requiere más por ser más frágil. El problema es que el padre verá el hijo mayor como su reflejo, lo intentará volver padre de su hermano menor, le indicará que debe cuidarlo, ceder cosas para que él las tenga, le dará una educación muy pequeña.

¡Ya toma la foto, este chamaco pesa un chingo!

Cuando el equilibrio que existía con un sólo hijo se rompe, empiezan a aparecer enemistades y relaciones torcidas. El hijo menor encontrará cariño en su padre, que le da comodidad; mientras el mayor se refugiará en su madre, que parece ser más consciente de que también es hijo de ambos. Los hermanos no pelearán por el amor de los padres porque cada uno ha encontrado a su “preferido”, pero sí pelearán por obtener poder en la familia.

Los hijos tienen un poder muy interesante sobre los padres, algunos más que otros (véase inteligencia emocional). La manipulación que pueden ejercer los hijos sobre sus papás es enorme. Teniendo dos hijos o más, todos terminarán luchando por ver quién es capaz de controlar mejor a sus progenitores, ver quién hace la travesura más grande, quién hace más ruido, quien golpea más; mientras más problemas causen, más llamarán la atención, quien gane tendrá poder, quien pierda será rechazado. La lucha entre hermanos comienza en la niñez.

La madre consciente debería darse cuenta de esto y ponerle fin, debe conseguir que el padre deje de incitar el combate entre sus dos hijos siendo más sofisticado y prudente en el trato que tiene con ellos; la madre debe conseguir a toda costa que esto se de de manera pacífica. Si por alguna razón esto falla, los hermanos no tendrán una relación positiva en el futuro.

Caso particular 1: Gemelos.

Resulta que nacen al mismo tiempo. Los gemelos serán niños tratados muy por igual. La madre será capaz de diferenciar mucho su forma de ser desde que están en su vientre incluso, sabrá qué niño es más activo, cuál más juguetón, cuál más ruidoso; la madre los conoce bastante. Sin embargo, el padre tiene poco conocimiento sobre ellos y su forma de conocer el mundo es bastante deficiente (ya que requiere de análisis), así que le toca una tarea difícil, debe aprender a diferenciarlos y a tratarlos por igual, tratándolos diferente (aha?). Así es… una tarea muy difícil.

Caso particular 2: Medios hermanos.

Cuando dos hermanos no comparten una madre o padre, las relaciones son también distintas. Generalmente esto ocurre cuando uno es hijo de padre y madre,  mientras el otro sólo lo es de uno de los dos (biológicamente hablando). Lo más común en estas situaciones es que el que no es hijo de ambos se sienta un poco intimidado, sin embargo; la adaptación de los niños es bastante notoria. Los humanos somos como plastilina expuesta al frío, nos vamos endureciendo con el tiempo; pero al inicio, salidos del cálido vientre materno, somos muy maleables. No le costará demasiado trabajo a un hijo adaptarse a un padre o una madre ajenos a su núcleo familiar original.

 

La relación entre hermanos puede ser conflictiva, pero no quiero decir que peleen todo el tiempo y se vuelvan enemigos. El lazo que existe entre dos hermanos es increíblemente sólido. A veces es difícil pensar que por diferentes que sean y mal que se puedan llegar a llevar a veces entre ellos, cuando un agente externo amenaza a cualquiera de ambos, el otro reacciona bastante alerta. Aún estando peleados entre ellos, si uno sufre, el otro sufrirá lo mismo e intentará sanar el dolor.

Probablemente esta relación espiritual entre los hermanos provenga de los lazos sanguíneos; también podría venir de la educación que les imparten, esa idea del hermano mayor protegiendo al menor puede tener mucho que ver ya que el mayor sentirá responsabilidad sobre el menor, mientras que el menor sentirá amor y protección del mayor.  Otra posibilidad es la proveniencia del mismo vientre, pues al haber habitado el mismo lugar en el principio de los tiempos, podrían presentir una complicidad innata.

Hasta aquí con esta entradota. Yo tengo dos hermanos, soy el de en medio, entre todos nos corresponde el caso 2 por cierto. Ya te contaré sobre ellos en el video de mañana. Por lo pronto, háblame de tus hermanos y/o hermanas; si no tienes, cuéntame cómo sería tu herman@ ideal o cómo crees que te llevarías con él o ella. Sé creativo, familias hay muchas, pero ¿cómo te va a ti con la tuya?. Aprovecha el blog, es libre, platica y ábrete un poco. Te mando un abrazo!

Saludos. Esta es la primera entrada del maratón que tengo preparado para estos cinco días de asueto (o cuatro más uno que me tomaré gratis…). Llevo dos semanas de ausencia en el blog y ni siquiera puedo decir que haya “descansado” de ello, sino que me siento más jodido al respecto; en fin… aquí está.

Es fácil adivinar cuál es el miembro más importante de la familia, aquél que existe en todas, sin excepción, aquél que representa, no la raíz ni la semilla sino el fruto, que sienta las bases para la expansión de la raza, de la especie, de la cultura y todo lo que un grupo social pueda poseer.

Hijos... ¿Caros?... Wtf!... ¡¿En dónde los venden?!

Todos empezamos en una familia siendo hijos. Antes que hermanos, primos o sobrinos, somos hijos; porque comenzamos como la siembra de un padre dentro de una madre, como una célula nacida de la comunión entre dos pequeñas partículas vivientes que terminarán por convertirse en un organismo tan complejo como cada ser humano lo es. El hijo es el fruto de la familia, porque para su nacimiento, se requiere la unión de dos entes que bien son opuestos y bien son similares, de un hombre y una mujer, de un padre y una madre, de la razón y el corazón; es la conjunción de toda la naturaleza engendrada en un pequeño bebé tragón y cagón, chillón e irritante, pero que por más que jode a los padres, no deja de inspirarles ternura, amor y salvación.

Dependiendo de la familia, un hijo puede ser un martirio o una bendición, un ángel o un demonio; todas las familias los toman por diferentes lados, pero siempre en la misma dirección: es el futuro de la familia. Es curioso pensar que en el miembro más joven y pequeño de la familia se invoquen todas las esperanzas para un futuro sólido. Es curioso pensar que un niño carga con una responsabilidad gigante desde que sale por la vagina y es recibido por las manos de un médico, partera o familiar.

Como hijos, siempre somos responsables de todo. No podemos ser libres, más bien, tenemos que adaptarnos y obedecer a todos los demás miembros adultos de la familia; ya que son más expertos en la vida, nos obligan a aceptar sus reglas como si fueran dictámenes enviados por Dios. Generalmente un niño, que nacería libre, se convierte en un animal encadenado que no puede cruzar ciertos límites a menos que quiera recibir un castigo, un regaño o incluso una desaprobación.

Lo primero que un niño pierde al nacer es la libertad, ya no puede jugar a patear el vientre de la madre a voluntad, ahora debe tener horarios impuestos por los adultos para comer, jugar, reir, estudiar, trabajar, etc. Esa es la primera carga de un hijo.

Posteriormente vienen los deseos familiares. Cuando el hijo es un bebé, se busca que se parezca al padre o a la madre o al tío o al abuelo, incluso se les ponen los mismos nombres para marcarles como un tatuaje espiritual la marca familiar de su ascendencia, como buscando que sea la misma persona o que se obligue a sí mismo a ser aquella persona. Toda una conspiración se realiza en contra del hijo y es de manera inconsciente.

El niño es incomprendido, porque tiene deseos puros y naturales de ser, expresarse y sentir libremente; sin embargo, es restringido por el ambiente artificial que le rodea, debe soportar el estrés y la neurosis de los padres que no pueden entender que su hijo no entienda sus reglas absurdas. “Deja de saltar en la cama”. ¿Por qué?, es divertido… “Es que te puedes caer.” ¿Caerme? No hay razón por la cual me caería, sólo estoy jugando, soy un niño, soy libre. Invariablemente se cae; sin embargo, el adulto cree que el niño debe razonar igual y conocer desde el principio que se caerá, sin embargo, obviamente no resulta así, el niño vive por instinto, por intuición, su razonamiento está en el abismo.

Más cargas. Estudiar y adaptarse a la vida social y cultural de la región en que vive también es un peso con el que carga. Los conocimientos que se le imparten son los que se creen los mejores. En México, pintan héroes históricos como Miguel Hidalgo en los libros, pero no dicen que era un cobarde que sólo llamó a las personas a luchar porque los militares lo obligaron, su valor estaba en el suelo, el valor de ese ser humano se exagera; conviene que el hijo piense que hubo héroes que “lucharon por la patria”. De esta forma, ahora el gobierno y la sociedad también influyen en el hijo, le mueven neuronas para que busque el espíritu nacionalista, el amor ciego por su patria y su deseo de hacer lo que el gobierno ordene siempre que se necesite.

Qué difícil es la vida de un hijo. Qué curioso es que a nadie le interese. Qué horrible es que todos pasemos por casi lo mismo, sea por un lado o por otro, pero siempre en esa dirección. Las esperanzas del mundo no cargan sobre los señorones de las grandes empresas, sino en los niños, en pequeños seres que quizá están aprendiendo a caminar y que, incluso desde entonces, cargan ya con una responsabilidad que sólo ellos pueden sostener, que un adulto no podría ni imaginar sin enloquecer, con el peso del mundo en sus hombros.

Ese es el hijo; el futuro, la pérdida de libertad, el aprendizaje, la adaptación, el inicio, lo nuevo, la esperanza, la representación más grande del amor paternal, la semilla que esparcirá la vida por el planeta entero, la fortaleza que supera al adulto en creces, excepto por el aspecto físico; el dolor y la superación, la piel limpia y sin cicatriz. Todo eso y más fuimos todos alguna vez y seguimos siéndolo, sólo que en posturas cada vez más decaídas; conforme el tiempo pasa, menos hijo se es y más padre se vuelve, más débil, frágil y condenado a la vida encadenada.

Sé que disfrutaron la entrada, lo sé de corazón… Un poco más de mil palabras, pero al fin estuvo padre y medio poético. Comenten sobre sus vidas como hijos! eso estaría muy chido. Espero subir pronto el video para el VideoBlog y bla bla les mando un saludote… No dejen de suscribirse al blog, al grupo de facebook y al nuevo canal para el videoblog en youtube: MindMazzzter.