You are currently browsing the tag archive for the ‘soberbia’ tag.

Saludos. Hace tanto que no escribo por aquí que me da miedo pensar que pocos vayan a leer esta entrada; sin embargo, regreso a trabajar un poco, ya ha pasado un tiempo desde aquél acontecimiento complicado con el que me crucé que creo que ya me merezco algo de trabajo mental. Por supuesto que la inspiración ha hecho su trabajo, hace unos días mi cabeza dio vuelta a unas cosillas que a continuación les explico.

Viviendo en un país latinoamericano en donde la cultura es predecible y la religión gobierna las cabezas del ganado popular (nosotros) es fácil imaginar que todos mis lectores han escuchado hablar de lo que es un don. La típica representación de Jesús que cura enfermos y demás, así como las exaltaciones de las personas exitosas, los genios científicos y demás, abundan en nuestra memoria. Todos nos hemos topado con la mención de algún genio.

El típico genio de la música: Beethoven

La gente le llama “don” a esa capacidad peculiar, otorgada de manera excepcional a cierta persona. Esto implica que es poco común, que no se ha heredado en su totalidad desde un gen (pero sí posiblemente de muchos genes similares) y que coloca al poseedor sobre los demás en el rango de acción de dicho don. Es decir que si alguien es especialmente hábil con los números, podríamos pensar que posee un don que le da un rango superior, cuando de matemáticas se habla, al compararse con otros con habilidades comunes.

Hasta cierto punto, vamos bien, pero la verdad es que entre tanto elitismo, explotación y necedad, la gente olvida las fuentes básicas, las raíces más profundas de la realidad. Nunca falta aquél que quiere explotar un don ajeno, como los padres que usan a su hijo para ganar reconocimiento propio. ¿Cuáles son estos principios básicos?

Un don es un regalo que no tiene dueño. Generalmente, cuando alguien descubre a algún ser con cierto don, le atribuye al ser mismo su capacidad, aunque también existen quienes dicen que los dones deben ser usados para el bien común. Es el típico caso del médico que entra en dilema sobre trabajar en un hospital público o uno privado: ayudar a todo aquél que lo necesite (mi don es de todos, venid por él) o sólo a aquél que me pague bien por hacerlo (el don es mío, págame si lo quieres). La respuesta es paradójica, hablé sobre eso antes así que no hay que quebrarse la cabeza más de lo necesario.

Un don no es una capacidad que nos permite ser mejores en algo. Hay una diferencia colosal entre ser bueno y ser mejor. El primero habla sobre poder hacer algo bien sin muchas dificultades, el segundo habla sobre la comparación entre quien lo hace con facilidad y a quien le cuesta más trabajo. El primero habla sobre el ser aislado y el segundo sobre el ser comparado contra otros. El primero es humilde, el segundo es desagradable, incómodo, molesto, denigrante, abusivo y manipulador.

Un don no es un regalo. Justo por eso ponía que era un regalo y no un regalo. La verdad es que los dones no son regalos, son como cosas que se dan sin que las esperes, el problema está en que no son gratis. Un regalo se da sin esperar mucho a cambio, los dones se dan esperando muchas cosas a cambio. Si Dios te ha dado un don, no es porque te ha regalado algo, pensar eso es ridículo y masoquista (el típico “desearía no haber recibido este don”, para quien ve muertos o predice el futuro). Que te sea otorgado, no significa que no se cobre. Es como la forma que tiene Dios para trollearnos, aunque la verdad es que los dones te dan posibilidades fantásticas si sabes aprovecharlos, por eso es que son regalos (y repito, con bastardilla).

Como no es un regalo, un don debe manejarse con responsabilidad. Dejé este para el final a propósito, pues es el más importante de todos. Sin importar si los demás puntos te parecen correctos o agradables, este no lo debes pasar por alto. Un don es una capacidad que debe ser utilizada siempre con responsabilidad, sin dañar deliberadamente a otros. Por eso es que pagamos, porque debemos estar al pendiente de esas capacidades para evitar cometer errores que les cuesten a otros.

Debo admitirlo, es una frase grandiosa.

En la Tierra, vivimos como en un campo de pruebas para ver como reaccionan unos dones contra los otros. No podemos evitar equivocarnos, sentir desesperación, ansiedad o incertidumbre. No es necesario preguntar todo el tiempo el por qué de los dones, esas respuestas llegan [casi siempre] solas. Tampoco hay que sentirse malignos por poseer algún don que parezca anti-moral, quizá poseer un don así implica que nuestra moral está mal.

Es muy típico que quien posea un don se sienta aislado e inhumano. Ocurre que al vivir en sociedad, los dones menos explícitos y contrastantes (como hacer una sopa exquisita), que no son demasiado notorios entre la sociedad, que se vuelve cada vez más gris, se vean marginados y exagerados por quienes no tienen la misma capacidad. Todos poseemos [al menos] un don, así que no hay que discriminar a quien tenga alguno que llame más la atención.

Nikola Tesla, un genio marginado por el gran poder de Alva Edison, un plagiador.

La falta de educación, de moralidad, de espiritualidad y de unión con los otros seres vivos, nos ha hecho dar malos pasos a la hora de tratar con estos regalos otorgados por Dios (o lo que se te antoje la gana); por esta razón es que debemos transmitir mensajes de humildad y empatía con quienes nos rodean. Cada quién tiene un don y debe aceptarlo y hacer un uso consciente y responsable del mismo, pedir ayuda es necesario en muchos casos, existen dones difíciles de manejar o para los cuales no hay un estándar el cuál seguir.

Con ese mensaje me despido, espero que hayan disfrutado la entrada, seguro que ya muchos de ustedes se han identificado con una que otra cosilla y por supuesto que tienen muchas ideas para compartir y para rellenar huecos que yo he dejado. ¿Cuál es tu don?, ¿qué más crees que se ha perdido acerca de los dones?, ¿qué clase de dones has discriminado?. El tema es larguísimo, la interpretación y demás los dejo a su criterio. Les deseo lo mejor… y recuerden: Lean, Comenten, Compartan!

Pf… vale, antes que nada te quiero pedir una disculpa por no haber publicado esta entrada ayer; mi justificación: festjé el cumple de una amiga jugando gotcha y el día previo tuve examen, no hay más hahaha. Ahora sí: Saludos! En la entrada anterior debrayé bastante sobre muchas complicaciones que tiene el efecto del poder en las personas; es bastante difícil equilibrarse para darle buen uso al poder que se adquiere con la experiencia y la sabiduría.

A través de lo que he estado publicando he estado creciendo mucho en varios sentidos, aprendo cosas al escribir, al leer sus comentarios y al enterarme de ciertos detalles curiosos por aquí y por allá; la verdad es que el destino me está echando la mano para publicar entradas cada vez más fructíferas. Por ejemplo, últimamente está de moda la situación de los mayas, el 2012 y el fin del mundo. Mi padre tuvo bastante curiosidad sobre el tema y como él no es de las personas alarmistas a lo ridículo (gracias a Dios), se puso a investigar al respecto y se topó con cosas bastante interesantes, me platicó al respecto y bueno… si de por sí estaba aprendiendo cosas ahora al doble. Abrir los ojos gradualmente es algo duro porque cada vez que volteo atrás veo mis errores y las grietas de mi pasado más claras; sin embargo, sigo siendo joven y puedo corregir bastante.

Códice Dresde

Este es el "código de dresde" maya, tiene una historia curiosa. No vendría mal que checaran en internet sobre los eclipses de venus y este documento antiguo; un tip: ignoren la información amarillista sobre el tesoro y demás~

El tiempo, generalmente, brinda sabiduría. Las mentes más flexibles y sinceras son más capaces de adquirirla, porque no se andan con rodeos ni intentan justificar las cosas a toda costa, simplemente dejan a la naturaleza ser y fluir. De un tiempo a ahora he intentado con bastante energía lograr esto que les comento y poco a poco voy viendo resultados; me siento feliz. Sin embargo, estoy adquiriendo, de alguna manera, poder. Después de hablar tan mal de él, comienzo a atemorizarme un poco, no quisiera dañar a nadie ni mucho menos. Lo que he aprendido es que cuando tienes poder, lo único que se puede hacer para evitar causar molestias, daño, dolor, etc. es… Compartir!

Lo único que aprendí durante la primaria (aparte de historia ficticia y tablas de multiplicar que hasta la fecha me sirven) es que cuando las cosas no se comparten, adquieren malas características y pierden su significado positivo. El egoísmo tiende a la conservación; si recuerdan en sus viejas clases de historia sobre los “conservadores” y “liberales” (cuando todo era pintado como una novela hahahaha) veían que los malos del cuento eran los conservadores. Actualmente, mientras más conservadores, mejor; nuevamente podría citar la película de los X-Men: Xavier prefería la conservación por encima de la evolución. Actualmente, mientras más ignorante se es, mejor para los grandes poderes; mientras menos tengan que compartir, “mejor” para ellos. Si te mantienes en conservación, no avanzas ni distribuyes tus bienes, sino que los reservas y mueres con ellos.

Sí, sí... recuerdo las enseñanzas de la secu incluso en donde todo era una novela bien de televisa: Y entonces El cura don Miguel Hidalgo I. Costilla tocó la campana y dio el grito de Dolores!... Oh Dios, fue todo un héroe hahahahaha si aprendieron algo en la prepa seguro que se ríen también...

Imagina una tubería. Cuando el agua comienza a estancarse dentro, esta se va enmoheciendo, se llena de bacterias, hongos y partículas; pierde su pureza. Si el agua fluye, esta va arrastrando los pocos contaminantes que tiene y se dispersan entre las personas que le dan uso. Cuando tu poder (sea dinero, conocimiento, etc) fluye hacia otras personas, das oportunidad a que sea aprovechado de maneras que tú no podrías pensar ni llevar a cabo; cuando las cosas fluyen, la armonía existe.

Amiga, espero que te des cuenta de que eres la que estoy citando. Durante varias pláticas con una gran amiga, he notado que le agrada la idea de tener poder y control sobre otros a los que llamaría “subordinados”. Le agrada sentir que puede dominar el mundo con su cerebro. He presenciado como guarda el conocimiento para ella misma y le cuesta muchísimo trabajo soltarlo, incluso conmigo que soy un buen amigo suyo. Como se reserva las cosas, los problemas que tiene en sus pertenencias son grandes, a veces su cabeza la obliga a hacer cosas que ella no quiere; eso le duele y está desconcertada sobre cómo salir adelante; sin embargo tiene las intenciones de hacerlo. Mujer, mi consejo: deja de querer todo para ti sola, busca una forma para compartir lo que posees; verás que es genial.

Las sinapsis, conexiones entre las neuronas, necesitan compartir corriente eléctrica para transmitir información... un ejemplo más de millones que hay.

Este blog es un ejemplo perfecto. Lo utilizo para compartir lo que aprendo, lo que veo y lo que me dicen para que no se quede en mi cabeza. Antes tenía problemas para expresarme y a veces sentía que explotaría. Ahora me doy cuenta. No podía compartir. Si quieres puedes verlo como una liberación de energía, como el compartir tus capacidades y beneficios con otros o como un acto caritativo que alimentará tu autoestima y tu moral. Muchas personas agradecen cuando se les regala algo, si lo que se les regala es muy valioso mucho que mejor (valioso no es igual a caro…).

Concluyo: Si lo que deseas es darle un buen uso a tu poder, compártelo! si te lo quedas sólo te contaminarás con él; evitarás que se produzca más (por ejemplo, cuando comentas con otras personas sobre lo que leíste en un libro, puedes encontrar opiniones diferentes que sean más productivas que el libro solo) y perderás el hermoso privilegio de recibir el agradecimiento de otros. Si buscas poder, búscalo en las personas, no en objetos vanos. Podrá parecerte difícil: ¿por qué he de compartir lo que tanto trabajo me costó obtener?, la respuesta es fácil: lo que obtuviste no llegó a tus manos por tus méritos, en realidad logras tener todo lo que posees gracias a las demás personas que trabajan para que ello exista, a las personas que te educaron, a las personas que te alimentan, etc etc… No estás sólo, no te aisles, comparte!

Recuerda que en el mundo vivimos todos, no te lo quieras comer solo!

Ahora me despido. Fue una entrada larga pero en realidad bastante sencilla. El concepto es importante, espero que lo tomes en cuenta, mientras más compartes, mejor 🙂 Gracias por haber leído hasta aquí, ahora sólo falta tu comentario que con gusto voy a leer y responder. No dejes de compartir el blog con tus amigos y conocidos para que más gente se entere de que existe! Gracias de nuevo y hasta la próxima!

 

Saludos. Espero que hayas leído la entrada anterior, así podrás ver esta con mayor profundidad. El tema actual es el Poder; pero no hablo de política ni de religión o videojuegos, hablo de algo mucho más mundano, algo más común que reside en la cabeza de todos y oscurece los corazones de quienes lo poseen. En una entrada anterior, hablé sobre la idolatría, una actitud bastante necia de muchas personas que se obsesionan por otra persona y la tratan como si estuviese por encima de sus cabezas.

Ahora hablo de lo inverso, la necesidad de las personas por generarse súbditos, individuos que estén a su disposición, gente que les brinde amor eterno e incondicional. Imagina un grupo de amigos que deciden formar una banda, cuando comienzan a volverse populares entre sus amigos, muchas veces surgen problemas entre ellos, debido a que el vocalista o guitarrista principal acapara mucha atención a comparación del resto. Están actuando políticamente, pelean por el poder, todos lo quieren porque lo conocen, pero el que tiene más es el que domina, por eso surgen conflictos, nadie es capaz de aceptar que son lo mismo porque son la banda.

Sí, sí; todos nos dimos cuenta de que eran representaciones de Disney de lo que quiere ver en el pueblo frente a las figuras púb... qué dices?... tiernos?!

Si llevamos esto a un nivel más profundo, se puede observar que una vez que se conoce el poder, se desea más. El poder viene en presentaciones distintas para distintas personas. Algunos ven en el alcohol el poder para actuar en público y liberarse de inhibiciones (las cuales no son sólo miedos, sino prejuicios, cargas emocionales, etc.); otros ven en el dinero la capacidad para controlar a todo aquel que se le ponga en frente y como una gran herramienta para defenderse ante la adversidad.

Teóricamente esas actitudes no son necesariamente negativas, quizá de forma controlada, equilibrada y pacífica sean hasta positivas; sin embargo, la realidad nos demuestra que sólo llevan a posiciones enfermizas a aquellos que conformamos la sociedad común, las personas normales sin habilidades innatas para llevar la vida en armonía (que seguramente será menos del 1% de la población: si al leer esto aprendes o descubres algo, no lo eres).

Esto trae conflictos grandes para las mentes revolucionarias que siempre quieren algo nuevo. El estar probando cosas es peligroso cuando no se es fuerte. En la adolescencia se presenta mucho esta actitud frente a la vida: el placer por probar lo nuevo. El problema va en que en esa etapa, fortaleza no es una palabra conocida, más bien lo es “formación”, y cuando una persona se está formando como tal, lo último que debe buscar son desviaciones que arruinen su vida; curiosamente es lo que más buscamos.

No Adán, Dios no conspira en tu contra... hay mil frutas más ricas, de verdad ._.

Varias veces he escuchado que lo prohibido es lo más placentero o lo que más se busca; pero eso no es necesariamente cierto. En realidad, cualquiera podría gozar de un día lluvioso desde la ventana, un amanecer con alguien a quien se ama, hasta un vaso con agua en tiempos de calor; todo eso está permitido. Pero como lo haces a diario y te parece rutinario y futil, lo consideras algo simple. En la actualidad, lo simple NO está de moda, lo simple es banal, y lo banal es para los inadaptados. Los resultados muestran que lo simple es más profundo de lo que tu ves, que lo banal es aquello que haces todos los días sin sentido y que los inadaptados son los que no logran conseguir el equilibrio consigo mismos.

¡Oh, Dios! La tele te ha convencido de lo contrario a la realidad. Los medios te muestran lo que les conviene que veas. Como lo bueno no vende y lo malo se controla, prefieren hacer que tu vida sea una ruina mientras ellos hacen lo mismo con la suya, pero bajo la ilusión de la felicidad. Si te has dado cuenta !qué padre!; si no, ponte a ver comerciales de información que cura con la grandiosa Lolita Ayala, que sólo busca tu bienestar y tu salud!

- "Soy una buena mujer, ahora compra mis medicinas para las hemorroides" - Frases inmortales de Lolita Ayala~

Tampoco se trata de llevar una vida paranoica como muchos activistas y demás que diariamente usan la palabra “sistema” más de 10 veces para referirse a una masa imposible de remover que nos controla y demás. No; no gastes tu vida en intentar cambiar algo que tú mismo consideras imposible de cambiar; no te des de topes contra la pared esperando que se rompa antes de quedes loco o p****jo.

Hay que asimilar estas cosas con bastante paciencia; buscar equilibrar el asunto antes de precipitarse y vender el televisor. Si has podido vivir hasta ahora sin haber visualizado estas opciones significa que no te matan; simplemente son situaciones peligrosas que debes ser capaz de manejar. Si siendo débil sigues vivo e íntegro, aprovecha que la fortaleza te llama y empieza a cambiar antes de que mueras.

...pero hoy hubo tráfico y no llego, por eso tu hijo no le devolvió sus canicas al vecino, lo siento u.u...

Acepta que llevaste tus 18, 20, 35, etc años de vida basados en un error y que siempre estuviste mal. ¿Te parece doloroso? Entonces eres patético. No es la gran cosa, sólo es que había un millón de personas intentando engañarte y pues… no pudiste contra ellas. ¿Débil?… !No! Eres hasta más fuerte por haber soportado un peso tan grande (carga publicitaria, inconsciente colectivo, bullying, represión, exclusión…….. lo que sea!) y seguir con vida; no te has suicidado, no te has entregado al cien por ciento a los vicios, no has perdido la cabeza, no dejas de ser tú. Claro, si aún sabiendo las consecuencias, decides seguir golpeando la pared con tu enrojecida frente, no llores cuando empiece a salirte sangre y no recuerdes por qué empezaste a hacerlo: La fortaleza va desde que empiezas a joder, hasta que ya te están jodiendo a tí.

Esa será mi cita textual para mi biografía xD. En realidad sólo te quiero hacer ver que si la regaste y te has dado cuenta no te pongas a silbar mientras ves a otro lado, acéptalo, que no es gran cosa y te ayudará a hacer cosas más divertidas y productivas; serás más feliz. Y bueno………. me sobrecargué con esta entrada. Me pidieron un tema: “Las cosas vistas desde la perspectiva de otras personas”, creo que esto lo cubre aunque sea un poco, si no me dices y le intento en la siguiente entrada. Te mando un saludote y ya vete a dar un baño que la cabeza te va a estallar!

Con el éxito obtenido desde la creación del grupo en facebook, la entrega de la última entrada y el apoyo que me han dado mis lectores me siento mucho más motivado a continuar escribiendo sobre temas más nuevos y profundos. Sigo pidiendo más apoyo con los comentarios para que me hagan saber lo que me falta, lo que va bien y lo que está mal, etc. En fin. El tema que llega a mi cabeza el día de hoy es ya el tercer bloqueo de la capacidad del ser humano. Hemos pasado ya por el miedo, un enemigo invisible que aparece antes de siquiera probar un nuevo platillo; después la lucidez, un enemigo sutil que aparece cuando tienes el conocimiento sobre el sabor del platillo, pero igual no lo pruebas. Muy bien… ¿qué suele pasar después de que pruebas el platillo y además… te gusta?

Obama SABE de qué se trata!!

Ya que has logrado superar dos grandes obstáculos y comienzas a dominar el área aparece un enemigo interior contra el que casi nadie quiere pelear porque lo disfruta. Quienes no lo tienen se quejan por envidia, quienes lo tienen no lo cambian por un deseo irremediable; la solución no es fácil sino al contrario, es quizá mucho más difícil que ser valiente o tener interés por conocer en carne propia las cosas, la solución tiene que ver con el ego, con la personalidad, con la aceptación… Esta problemática resulta ser la más difícil de todas, tanto que casi (y es un casi… CASI) nadie lo tira abajo… hablo del Poder.

Cuando las cosas dejan de ser tan novedosas y espectaculares, el ser humano comienza a aplicar el legado que le ha dejado la evolución, eso que llamamos adaptación. Conforme las cosas se van volviendo más comunes para nosotros, tendemos a perfeccionarlas y desarrollarlas de forma más eficiente, se inicia el camino hacia el dominio de las artes, prácticas y empleos; adquirimos poder sobre aquéllo que ya conocemos. Al principio todo era divertido, era nuevo, era fantástico; ahora, todo es común y sencillo, la novedad se pierde incluso al estar “conociendo” y con esto llega el deseo de control.

Así las jirafas evolucionadas, bien mala onda, no le dieron hojas a las más pequeñas y las dejaron morir...

Una de las características más nefastas de las personas de la actualidad es el hecho de que cuando están instruidos en algo, comienzan a utilizar sus capacidades para obtener beneficios egoístas. Citaré el ejemplo de un sastre que ha logrado la maestría en su habilidad para tejer; su habilidad es magnífica y tiene toda la capacidad para hacer prendas tan elegantes o populares como las de cualquier estrella de televisión; sin embargo, se rehúsa rotundamente a enseñar a otros, sabe que su arte conlleva un gran poder (venta, fama, fortuna) y que si más personas la aprenden, su poder irá disminuyendo hasta que sea uno más que sabe coser.

Una mentalidad limitada al egoísmo es la gran causa. El monopolio, la burocracia, los problemas sindicales; en la política existen muchísimos problemas relacionados con esto. El poder es un tema común entre los políticos, ya que su único trabajo es tener el poder y ganar aún más poder; no tienen interés en otra cosa que el poder. La ayuda al prójimo, la evolución y el progreso se vuelven productos de segunda mano que a veces convienen y a veces no. Obviamente, la política no es la única proyección de este problema; los “artistas” que aparecen en la tele muchas veces iniciaron con sueños y personalidades bastante positivas, pero terminaron siendo consumidos por la fama y la fortuna (el poder).

Soy Famoso

Ahora Rafita no cumplirá su sueño de volverse bailarina de ballet~

Qué desagradable es escuchar de personas que abandonan sus sueños reales y terminan limitados por la necesidad de sentirse grandes y poderosos; qué feo es ver que este problema es mil veces más común en los hombres. Quizá sea lógico, después de todo (desde un punto de vista etológico, o sea del comportamiento animal) en nuestra raza es el macho quien debe proteger a la familia y procurar su bienestar. Es un instinto más que se deforma en una necesidad implacable de permanecer en el poder y avanzar más y más.

¿Escucharon sus primeros dos discos?, eran geniales... ¿Escucharon los que siguieron, cuando se comercializaron?, si no: qué suerte.

Y como la limitación está en quedarse igual, la gente no se da cuenta de que al enseñar y brindar a otros ese poder que se ha adquirido, este crece y se desarrolla. Sólo así existe la evolución, con la transferencia e intercambio de ideas, energías y esfuerzos. Si el poder no se transmite y se conserva, lo que se crea es un refrigerador lleno de comida que termina por pudrirse; si el alimento se lo dieran a otras personas, estas podrían conseguir más comida y más refrigeradores. No hay necesidad de mantener todo en un sólo punto si podemos difundir lo positivo por todos los medios posibles.

Una amiga me pidió que escribiera sobre la complejidad de las personas. !Esto es complejidad! Es hasta desesperante: primero no queremos probar las cosas porque no las conocemos, luego no queremos probarlas porque ya las “conocemos” y al final, una vez que las probamos y nos ha gustado, decidimos no compartir con nadie y nos llenamos de óxido por dentro.

En fin, como estoy introduciendo el tema del poder y lo difícil que es sostenerlo sin perder la cabeza no planeo extender más esta entrada. Una introducción sólo abarca los picos de los múltiples icebergs que están debajo de su gran océano. Sólo es cuestión de tiempo, iré publicando entradas al respecto más adelante; espérala máximo hasta el próximo fin de semana, pero mantente al tanto, quizá la publique antes. En fin te mando un saludote y un montón de ideas creativas para que pienses más al respecto, analices y me dejes tu punto de vista abajo en los comentarios. No temas comentar, al contrario, hazlo con orgullo: tú comentaste y los otros cobardes no! Disfruta de la vida, hasta la siguiente entrada!!

*Está bien KieL, seguiré tu consejo aunque me eneurice (de poner neurótico…) la idea xD*

Caminando por CU, si mal no recuerdo, entre clases… y si recuerdo con mayor detalle, hacia cierta clase que detesto con toda mi alma. En fin, a veces requiero de darme ánimos cuando mi amargura se acelera, como cuando camino, por mi propia voluntad, hacia algo que ni siquiera disfruto; como si disfrutara darme de latigazos. Una forma en que me doy ánimos, es fomentando la creación de ideas nuevas en mi cerebrito, de esta forma se me va el tiempo y me olvido de la oscuridad que a veces me genera mi amargura.

 

Espero que mi maestro jamás lea esta entrada xD

Espero que mi maestro jamás lea esta entrada xD

Esto viene porque, en ese viaje que comento, comencé a transportarme muy lejos. He llevado bastante tiempo pensando en que no se puede pensar en Dios. Es verdad, creo y no creo a la vez. Porque como todas las cosas pueden ser de causa dual, también los objetos pueden tener verdades y mentiras al mismo tiempo (claro, una mentira es una verdad falsa, mientras que una verdad es una mentira que no se cumple…). Entonces Dios se puede pensar, pero no. Tener un sí y no, según mi maestra de temas selectos de filosofía sobre bla bla, es algo que nos da infinidad de posibilidades, es la cumbre de la primer montaña que hemos de escalar hacia el conocimiento verdadero.

Algo más que podría señalar es que, todo esto también surge porque hace no mucho apareció alguien en mi vida (más específicamente en mi equipo de cálculo) que me produjo cierta sensación desagradable y extraña, conocida como envidia, que si bien, había tenido antes, nunca de una manera tan lucida y en semejante estado de consciencia, tal, que podía admitirlo plenamente y experimentarlo por completo. Eduardo, mi compañero de equipo, es un ser bastante hábil para el cálculo y, en general, las matemáticas; mientras él pensaba en si entrar a clase de cálculo o no, yo me ponía a reflexionar qué tanto debía estudiar y cómo hacerlo para poder aprender el tema. En fin, justo hace unos minutos se lo hice saber y mi alma descansó… pero no es el punto.

Un detalle más (ya sé, más y más, pero vale la pena saberlo de antemano, pues el análisis indica que las cosas vayan de lo sencillo a lo complejo) es que mi primo me ha hecho ver que maneja bastante un concepto más o menos así: “los ingenieros corren el riesgo de sentir soberbia en sobremanera y llenarse de ego, pues lo que hacen no es más que el trabajo de Dios, ¡crear!”. Cuando me enteré de esa forma de pensar, me asusté bastante… ¿Crear? Claro que no, es ridículo pensar que creamos algo, la verdad es que NADA es de nuestra creación, ni el auto, ni la rueda ni nada… en realidad, todo lo tomamos de cosas que existían de antemano; que les demos forma es otra cosa, eso sí lo creo, cambiamos la forma en que las cosas están hechas, pero no creamos ni las ideas mismas que puedan llegar a nosotros, sólo editamos lo que existe: somos editores y no creadores de realidad, verdad o lo que sea.

 

Es la verdad, no somos Dioses...

Entonces:

  • De alguna forma buscamos parecernos a nuestro Dios, quien nos creo.
  • Siempre existe alguien arriba de nosotros, que nos supera en algo.
  • Dios es perfecto y nosotros, perfectibles; por lo tanto tendemos a él.

Para entender lo siguiente, manejen a Dios como un ente y no como energía abstracta. Si Dios es más grande que nosotros y es un ente, entonces existe algo más grande que tal Dios, sólo que nosotros no podemos concebirlo porque no podemos ni siquiera llegar a Dios, es como un límite para nosotros. Es fácil pensar que nuestro Dios tiene sus propias deidades superiores a él y así sucesivamente, la cadena podría ser infinita.

Pensemos en un ingeniero que diseña robots. Lo que busca es que esos aparatos hagan su trabajo, pero para esto, debe hacerlos lo más similar a él que se pueda, es decir, lo más humanos posibles. Obviamente no lo logra, porque sólo Dios tiene tal poder, pero hace algo que tiende a ser como un humano; de esta manera el robot buscará ser humano y tenderá a serlo, pero sin llegar a lograrlo, es más, ni siquiera podrá entender a un humano, será demasiado complejo (que es obvio, pues el creador entiende a sus creaciones, pero estas no lo entenderían a él porque no conocen su naturaleza, su origen). Así, nosotros no entendemos al Dios que nos creo, porque no sabemos de su origen.

Ahora, el Universo. Este nos parece infinito, pero sólo porque no podemos ver algo diferente. Esta vez, pensemos en un hormiguero artificial, esas cajas de vidrio en que ponen hormigas para que se desarrollen mientras un humano las observa. Las hormigas creen en el hormiguero artificial como un Universo total, viven en él, se desarrollan en él y buscan conocerlo, pero no logran trascender, no porque no quieran, sino porque no pueden. Nosotros, humanos, no podemos trascender del Universo porque es como ese hormiguero en que Dios nos tiene almacenados, nos tiene bajo control dentro de ese espacio y en él puede experimentar y trabajar sobre nosotros. Han existido mentes que consideran la existencia de “Universos paralelos” y otro tipo de ideas que pudieran parecer bizarras, pero que, en realidad, son más que obvias. Este Universo que habitamos no es más que un campo como los hay miles en donde Dios trabaja… lo más curioso, es que como nuestro Dios, hay muchos más, cada uno trabajando en su Universo.

Podemos pensar en Dios como el científico de una raza de entes que no podemos ni siquiera imaginar, que podrían ser gigantes que nos ven como bacterias creciendo en esferas de tierra que giran alrededor de estrellas. Podemos pensar en el Universo como ese campo controlado en que Dios puede trabajar sobre nosotros. Ahora… ¿qué hay de un Dios superior?… ¿qué hay de varios Dioses superiores?

Si nosotros podemos funcionar como un Dios para un robot, y nosotros también nos debemos a un Dios, entonces, éste, se deberá a un Dios aún más grande. Es decir que nuestro Dios es tan pequeño para otro ente, como nosotros lo somos para él. No hablo de politeísmo, porque no hay Dios del maíz y Dios de las sillas, sino que existe un Dios creador del Universo, como hay mil Dioses creadores de mil Universos diferentes; así como hay mil científicos que producen experimentos constantemente dentro de la raza humana.

Ahora debo relacionar toda esta parte física (porque hablo del Dios-ente) con la parte espiritual (en donde está el Dios-espíritu). Así como el científico deja una huella en su robot, en su creación, ese ingenio individual de cada persona, el sello, el número de serie, el software que lo hace compatible con cada robot que haya creado él mismo; así Dios ha dejado su sello personal sobre cada una de sus creaciones, sobre cada uno de nosotros; una marca que nos hace compatibles los unos con los otros, una señal que permite que haya relaciones, afecto, energía y similitud entre todos.

 

No por nada pensamos tan similar...

No por nada pensamos tan similar...

Ese software del robot que lo hace compatibles con los otros como él, es la energía que Dios depositó en nosotros y nos hace compatibles con todos los demás seres humanos. Sin embargo, como nuestro Dios es superior, nuestro software no consta más que de numeritos, mientras que su energía resulta algo tan incomprensible que ni siquiera nos atrevemos a mencionar; es más, que ni siquiera queremos manejar, porque no podemos entenderlo y si no se entiende, no existe… claro…

Sabiendo todo esto, las ideas son más que infinitas, son súper-infinitas, es más, mega-infinitas… no, se puede aún más, pero no podemos ni siquiera entender el infinito, ¿cómo planeamos llegar más lejos? Por lo pronto, puedo asegurar que ni siquiera vale la pena intentar llegar más lejos, porque enloqueceremos demasiado; ¿la razón? no nos conocemos. Sin cimientos, no hay edificio. Ya lo que viene, las aplicaciones, los proyectos y demás aparecerán en mi otro blog: http://www.theawakeningofthemind.wordpress.com ; pues corresponde más a ese blog plantear algo para avivar nuestro pensamiento.

Por favor, no me dirán que no tienen dudas… claro que las hay! Es imposible que no las tengan! Es imposible entender esto sin preguntarme algo… PREGUNTEN. No dejen dudas absurdas que arruinen una bella idea que pueda querer surgir en su interior, no se repriman: pongan un comentario o envíenme un correo a gibalgo@gmail.com responderé con mucho gusto… replicas, sugerencias, pros, contras… lo que sea. Saludos desde mi cuartito! Disfruten de la vida.

 

A veces ser ingenuo es más fácil, pero no vale la pena...

Antes de iniciar, debo retomar los resultados de la encuesta pasada. Había dicho que en la siguiente entrada diría cuál era la más adecuada (tomando en cuenta a la soberbia como medidor). Sin embargo, la encuesta podría llamarse una farsa conceptual. No esperaba que la encuesta fuera una definición, pero sí lo que pasó por las mentes de quienes la respondieron.

El ego es una barrera invisible e imaginaria pero que puede ser impenetrable. Es increíble cómo es que las personas pueden llegar a generar egos muy grandes, siendo que el ego no es más que una máscara inexistente que evita la libre expresión y la pureza mental. La encuesta fue un ligero ataque, un leve golpe que quizá haría al ego reaccionar. Seguro que no querían quedar como egoístas, porque eso sería malo, de forma que el ego actuaría buscando la forma de quedar como los más bondadosos: hipocresía.

En realidad no era necesario tomárselo muy personal, yo hubiera elegido el dulce que más me gustaba, sencillo. Es sólo un dulce, ¿por qué pensar que definirá nuestras vidas?. Les diré por qué: es por el ego, por supuesto.

Todos, como personas, tenemos ego queramos o no. Quien lo niegue estará en un nivel bastante profundo de engaño. El ego se hace invisible a nosotros mismos, es imaginario (pues es falso) y es impenetrable en su totalidad.

>> El primer punto, es invisible ante nuestra percepción. El ego se maneja automáticamente, por lo que pasa desapercibido. El autoengaño es parte fundamental este proceso. Hacernos creer a nosotros mismos que tenemos la razón siempre y que aquello que defendemos es lo real, mientras que los demás están locos y sólo quieren lastimarnos con sus mentiras. Esta es la razón básica por la cual no rompemos con el ego, pensamos que no está ahí.

>> El segundo punto es que es imaginario. Por supuesto, el ego no es real, es un muro de papel que sería destruido por la llama de la verdad, pero, gracias a nuestra fe en él y el soporte que le damos, es impenetrable hasta para las llamas más intensas. Las ideas de ego, el pensar que tendremos la razón siempre, el creer que nos vemos bien por el maquillaje y el imaginar que podemos ocultar nuestras emociones a través de actitudes opuestas, resultan ser falsas aunque no queramos admitirlo y, aún cuando muchos puedan notarlo; nosotros somos felices pensando que se equivocan.

>> Finalmente viene su impenetrabilidad que, como ya dije, está basada en la fe que tenemos en él y el soporte que damos a todas esas ideas falsas. Aún si tenemos a la razón en la cara, volteamos a otro lado y fingimos que no está ahí. Doy todo, menos permitir que el ego sea atacado. “Prefiero que me caiga encima el techo, antes que salir desnudo de la regadera durante un terremoto.”

En este escenario, el ego parece invencible. Es terrorífico pensar que viviremos engañados todas nuestras vidas. Sin embargo, sí se puede hacer consciencia para acabar con el problema del ego. Cada persona tiene diferentes barreras que se crean de maneras increíblemente inteligentes; a penas derribamos una, otra más compleja se ha formado. Pero no debemos volvernos paranoicos sobre el ego, y menos aún rendirnos ante su poder; más bien debemos ser más inteligentes para combatirlo.

Tener una mente abierta a posibilidades que no cabían en ella es la forma más hermosa de acabar con el ego. Empezamos a atacar a las ideas que se han fijado en nosotros y comenzamos a modificarlas.

Por supuesto, debemos aceptar que, como humanos, cometemos errores, que jamás pasará un día sin que nos equivoquemos al menos unas diez veces. Los errores están en nuestra vida cotidiana, una y otra vez, haciéndonos ver que somos humanos. No debemos ocultarnos detrás del ego y creer que nos equivocamos muy poco o que no ocurrió en ningún momento, porque caeremos en un error peor.

Si eres una persona con el ego muy marcado, seguramente llega a tu mente la idea: “Entonces tengo que decir que me equivoco siempre y encima, soy un mentiroso”. El extremismo es una forma de defensa muy sutil del ego, te hace creer que tú estás en equilibrio y los demás te quieren hacer creer que estás en el peor extremo de la vida. Hay que relajar esa mente que puede ponerse agresiva. La soberbia va muy de la mano con el ego y, quienes dejen más al ego controlar sus vidas, más soberbios serán. Se podría decir que el ego produce a la soberbia.

Espero que no se alteren mucho leyendo esto y que, por supuesto, no lo lean con superficialidad, pensando que las palabras les resbalan en la frente. Permitan que ideas nuevas entren en su repertorio y crezcan como personas. Uno de los impedimentos que más me han frustrado es este. El ego hace que mis amigos y otras personas no se den cuenta de esos errores que parecen brincarles en la cara (y no por eso digo que a mí no me pase).

El ego es un tema más extenso que esto, pero lo estaré retomando en futuras entradas. Por el momento, creo que es suficiente para una introducción. Como han visto, la encuesta tuvo una función diferente, pero en adelante, seré más objetivo con las encuestas. Busco una forma de hacer el blog más interactivo; si tienen sugerencias, les ruego que me las dejen en un comentario. No se olviden de responder la encuesta de esta entrada y leer la que sigue. Recuerden también responder la encuesta para la siguiente entrada (pueden seleccionar más de una respuesta) y hacerlo con sinceridad.

Soberbia

La soberbia, mi pecado más grande. Hace sentir una gran fuente, al chorro más pequeño. Hace a un gato sentirse un león feroz, capaz de dominar toda una manada con un simple gruñido. Eso puede meternos en problemas.

La soberbia se relaciona bastante con el ego, el egoísmo, el egocentrismo y mil palabras más con ego-. Las personas que, como yo, se saben soberbias harán lo que sea por defenderse de cualquier intento de difamación o ataque al ego.

Esta vez hablaré en primera persona. Como soberbio, busco siempre el silencio de las personas. Como todo un país imperialista, busco que todos hagan silencio sobre mis defectos y resalto mis virtudes lo más posible. Busco dar a conocer cuán perfecto soy, dejando en la oscuridad todos mis imperfecciones. Para lograr esto, puedo usar múltiples métodos.

Podría mencionar el resaltar los defectos de otros. Distraer la atención de las personas sobre los defectos y problemas de otros es una forma muy eficaz de evitar que vean cuan imperfecto eres. Otra forma es el evadir cualquier comentario o idea que vaya en tu contra. Al recibir la información, se pasa por alto y se cambia el tema, ignorando cualquier intento de volver al tema.

La soberbia me deja solitario. En verdad que he llegado a detestar serlo. A veces ni yo mismo me soporto. Es ya bastante instintiva, inconsciente. Mi técnica favorita es el justificarme. Abuso de mi inteligencia para buscar una justificación razonable a absolutamente todo lo que hago. Para mi mala suerte, lo logro en muchas de las veces. En varias ocasiones soy capaz de engañarme a mí mismo con ideas falsas que parecen ser lógicas, que desde un punto de vista aleatorio y espontáneo parecen ciertas, que dejan calladas a las personas en el instante. Es lo útil, silenciarlas en el momento. Si después se dan cuenta del error, ya no importará.

La paranoia, el aislamiento y la vanagloria son algunos de los estados bastante relacionados con la soberbia. La paranoia me hace estar al pendiente de las ideas de otros. Vivo de las alabanzas de otros porque me siento un dios. La vanagloria me mantiene vivo cuando nadie es capaz de alabarme. Por otro lado me aíslo, porque nadie es capaz de ir a mi nivel, debo ir solitario venciendo todo lo que se pone en frente, derrotando a cada enemigo, resolviendo conflictos. Pero siempre yo y sólo yo.

Por qué la soberbia? Las vidas complicadas y solitarias generalmente llevan a seres soberbios. Son muchos los factores que yo podría considerar además del genético. La inteligencia superior en cualquiera de los aspectos es determinante. Es difícil hablar de un ser inteligente sin hablar de soberbia, porque, al resaltar naturalmente entre los demás seres humanos, tienden a recibir más halagos y dicha que otros, lo que nos hace pensar superiores (erróneamente, por supuesto). Encima, los seres inteligentes pueden llegar a tener problemas en el entorno social, pues al destacar, son diferentes, lo que lleva a la sociedad a excluirlos (En otra forma, el ser ocultará su inteligencia, haciéndose pasar por uno más; lo que acarreará otro tipo de problemas).

Otro factor determinante es el estado parental. En mi caso personal, la ausencia del padre y el abandono de mi madre, me causaron problemas muy fuertes, obligándome a creerme fuerte, sentirme inmortal para poder resistir cualquier problema por mí mismo, ya que me sentía solo y sin la posible ayuda de otros.

Siendo ese un ejemplo, podría hablar de otra posibilidad en que los padres hacen responsable al hijo de sus errores. Los padres ignorantes atacan al hijo por todo lo que no son capaces de reprocharse a sí mismos. Lo culpan y lo hacen preocuparse por todas las cosas que ellos deberían hacer. Generalmente son padres que exigen perfección al hijo, que le obligan a preocuparse por todos sus deberes, que lo llenan de miedo al fracaso. Todo ésto lo obliga a forjarse soberbio, por la necesidad de sentir fortaleza, para poder pasar todos los obstáculos de los padres.

Esos tres factores me vinieron a la mente, pero seguro que hay millones más. La soberbia no es un problema presente en la mayoría de las personas, pero sí es algo que afecta duramente a quienes lo poseen. Es muy complejo y parece imposible dejarlo a un lado. Siempre se hace presente, de maneras cada vez más elaboradas. Si no se es consciente de este defecto de carácter, se estará en verdaderos problemas. Incluso cuando sé que soy soberbio, no soy capaz de controlar mi problema del todo.

Poco a poco iré tratando más problemas relacionados con la soberbia y, por supuesto, el valor que la contrarresta (humildad), con el fin de ayudarlos. Espero que mis experiencias sean de utilidad para ustedes y, por supuesto, espero que den comentarios que puedan aportar soluciones a esto, que no he sido capaz de vencer a la fecha.

Sigan leyendo en la próxima entrada, trataré de que sea pronto. No se olviden de responder la encuesta de integración y dejar su comentario, que siempre me inspira a seguir compartiendo mis ideas. Recuerden la respuesta a la encuesta, pues en la próxima entrada daré información sobre la que era más adecuada y cuál no lo era…